La zanja en Ámbito Cultural

La zanja por Azahara Alonso – 31/05/2016

Reseñamos el nuevo libro de la poeta riojana, con el que ha obtenido el XII Premio César Simón de Poesía.

«No, el lenguaje nunca es inocente». Así formuló este tópico Roland Barthes que, en El grado cero de la escritura, se preguntaba por la naturaleza de la misma. Dispone cada uno en su labor de tres estadios expresivos: la lengua, el estilo y la escritura. El pico, la pala y la zanja.

La zanja (Editorial Denes, 2015) es el nuevo poemario de Nuria Ruiz de Viñaspre (Logroño, 1969), galardonado con el XII Premio César Simón de Poesía. El viaje que nos propone en sus páginas es una reflexión vitalista, metalingüística siempre, sobre la posibilidad o casi la necesidad imperiosa de escribir y su sentido, si es que lo tiene.

Estructurado en tres partes –Pico, Pala, Zanja, decíamos-, el poemario muestra las cartas antes de empezar y abre con algún apunte y un ciervo que correrá sobre las palabras hasta la última página, cuerpo fundamental y vivo que escapa del fuego en un bosque espeso. Esa declaración de intenciones que parte de Maurice Blanchot y va un poco más allá («Escribir es entregarse al interminable memorial que hay en toda escritura») sienta las bases de lo que más adelante descubriremos como los leitmotivs de La zanja: la referencialidad, la reconstrucción de los discursos acabados al violentar sus formas aprendidas, la estructura de matrioshka, los mantras, el cuerpo como «circuito físico aislado» y un acentuado juego con el lenguaje.

Es precisamente este juego el que se erige como herramienta de conocimiento para la desarticulación del lenguaje, forzado a su mínima-máxima expresión y del que la autora pretende obtener a cambio la posibilidad de «hacer pie», un sendero fiable dentro del cerebro, esa «selva infranqueable», en palabras de Ramón y Cajal que ella misma recuerda. Las palabras, finalmente, logran un decir que parecía imposible.

Este «yo que escribe para lavar a mano las palabras» se sirve de versos, poemas en prosa, formas breves (todo ello sin título), citas y un uso muy peculiar de los espacios ortográficos para poblar la zanja desde la que escribe y compartir así una nada que deja de serlo. «Ex- / -cavo / el poema», anuncia, y luego lo habita como si fuese una zanja, cortafuegos y refugio para el ciervo, para el cuerpo.

Así que el lenguaje, en efecto, no es inocente, pero al menos nos quedan la lengua, el estilo, la escritura. El pico, la pala, la zanja. El yo, la identidad, el poema. «Y sin embargo / cuántos esfuerzos para no escribir / no escribir /no escribir/ no escribir que escribo / no escribir».

Anuncios

About the post

Artículos en revistas, Espacio literario, La zanja, PRENSA, Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

FestiBabel

Festival Internacional poético-musical de Torrelodones

Colección La Palma

Libros de Poesía

ED. LA PALMA colección:eme

eme ::: ESCRITURA DE MUJERES EN ESPAÑOL

A %d blogueros les gusta esto: